Este será un año propicio para seguir robusteciendo el lado humano de las empresas.
En el año que comienza seguiremos conversando intensivamente sobre estrategia en los equipos ejecutivos y juntas directivas de las empresas. Este tema demandó especial atención en los meses recientes, y la seguirá requiriendo en el corto plazo en tanto continuaremos por ahora navegando en medio de un nivel incómodo de incertidumbre y viviendo una dinámica de cambio acelerado.
La estrategia de cada empresa es tan específica a ella como su historia. Aun así, en las conversaciones estratégicas del nuevo año algunos temas serán transversales para muchas organizaciones.
En el centro del diálogo estratégico seguirá presente todo aquello relacionado con la gestión del talento humano, lo cual incluye el cuidado de su salud física y emocional, el desarrollo deliberado de sus competencias para ejecutar la estrategia vigente y enfrentar el futuro que anticipamos, y el fortalecimiento intencional de una cultura organizacional que genere cohesión y sirva como plataforma para maniobrar colectivamente con la flexibilidad y confianza ahora necesarias.
En tanto las personas han elevado su consciencia y receptividad, este será un año propicio para seguir robusteciendo el lado humano de las empresas.
Las expectativas que tiene la sociedad de las empresas como parte de la comunidad, más en un momento como este, las invitará a continuar reflexionando sobre dos elementos básicos de su estrategia: propósito y valores.
En las conversaciones estratégicas será altamente pertinente hacer seguimiento al impacto positivo y tangible que para todas sus partes interesadas está generando la organización, así como a la consistencia entre los valores que ha declarado y sus acciones estratégicas. Dado que el sector empresarial está siendo observado con más atención, este será un buen año para seguir fortaleciendo su reputación.
En tiempos de incertidumbre, el seguimiento cercano al entorno se vuelve más crítico. Somos ahora observadores mejor entrenados. Será pertinente este año alimentar las conversaciones estratégicas desde una mayor curiosidad, propiciar una dinámica de diálogo abierto con los actores que rodean a la empresa, y sostener el proceso de ajustar permanentemente la versión del futuro que imaginamos en atención a las certezas que se van consolidando.
Una mayor incertidumbre equivale a la multiplicación de los futuros posibles, por ello este será un año pertinente para identificar y materializar oportunidades.
Finalmente, las conversaciones estratégicas del año quedarán completas solo si en ellas está presente el tema de sostenibilidad, con convicción y para generar acciones concretas. Lejos de ser una moda, es ahora un imperativo ético tangible para las empresas.
Personas, propósito y valores, entorno y sostenibilidad, son algunos de los tópicos que serán transversales en las conversaciones estratégicas de las empresas en este nuevo año, el cual nos dará la oportunidad de seguir haciendo sentido de lo aprendido para avanzar en nuestra evolución. ¡Bienvenido 2021!